+44 (0) 28 9066 7754 info@thehubbelfast.org

Halloween- Sí o no?

Gente disfrazada, brujas, calabazas con caras feas, zombies, monstruos, niños y grandes exaltando el horror y el terror. Halloween. Una celebración tan distante de lo que estoy acostumbrada. En Chile, hace un tiempo se empezó a celebrar este evento. Una tradición absolutamente importada, totalmente foránea a mi país, pero que ha crecido grandemente en los últimos años. Escuché hace poco que esta tradición empezó hace muchos años aquí, donde estoy viviendo ahora, en Irlanda. Pensé, que chico es el mundo. Para mí, esto siempre ha sido algo muy grande en Estados Unidos, pero nunca pensé que podía provenir de un país mucho más pequeño como éste,  aunque con una tradición tan antigua. Estuve investigando un poco más y averigüé que todo empezó como un festival pagano celta que se siguió haciendo generación tras generación y que consistía en esperar la llegada de los espíritus del más allá. Algunos de estos espíritus eran malignos y es por eso que la gente se disfrazaba como una protección contra ellos.

 

Debo confesar algo. Halloween me produce algo extraño y creo que como cristianos tenemos que tener cuidado al mezclarnos con la cultura del mundo. Tal vez, para alguno de Uds. lo que voy a decir podrá sonar exagerado, pero la verdad es que me cuesta entender una celebración que exalta lo que es oscuro cuando nosotros, como cristianos, somos de luz. Tal vez haya personas que han celebrado Halloween por tantos años que no lo ven como algo negativo, pero si nos ponemos a pensar en el origen de esta celebración, no podemos dejar de plantearnos que esta tradición no tiene ninguna relación con el cristianismo y que, en el fondo, exalta lo que es oscuro y oculto, aunque lo veamos como sólo un juego. Al ver, especialmente niños, disfrazados de diablos, brujas, espíritus, etc me hace pensar que tal vez nos olvidamos de la guerra espiritual que está ocurriendo.

 

Ahora no quiero ser totalmente negativa. Creo que si esta tradición se toma como un evento donde los niños (y grandes) se pueden disfrazar de personajes entretenidos, sin connotación oscura, y se enfoca en que tenga un atmósfera familiar donde el fin es salir de la rutina y conseguir dulces gratis, entonces no le veo lo malo en sí. Un ejemplo de esto lo vi en mi Iglesia en Chile. Como una opción distinta  a Halloween, se creó lo que se llamó “Noche de la Luz”. La idea era celebrar un día en familia, donde los niños se vistieran de cosas positivas, como angelitos, animales, personajes de caricaturas, etc y salieran a buscar dulces, bendiciendo a las personas con las que se encontraban. Además, habían varias actividades donde grandes y chicos podían participar en un ambiente cristiano, pero abierto a toda la comunidad, como una forma de evangelizar.

 

Sin embargo, si dejamos que nosotros mismos o nuestros hijos sigan con una tradición de origen pagano y que tiene una connotación de lucha espiritual encubierta que muchos cristianos ni siquiera notan o dan importancia, entonces podemos estar pisando un terreno un tanto peligroso, donde podemos fácilmente mezclarnos a tal punto con la cultura del mundo que terminamos exaltando, con nuestras disfraces y actitud,  a brujas, diablos y lo oscuro sin siquiera darnos cuenta. Es importante recordar que, ante todo, somos hijos de Dios y que debemos honrarlo con todo lo que hagamos. El punto es, como dice Pablo, que no todo lo que se nos permite, nos conviene. Por lo tanto, debemos detenernos y pensar si celebrar Halloween  nos conviene o no como cristianos. Será posible ser luz y estar mezclado en la oscuridad? No dejemos que nuestra luz deje de brillar.

Leave a Reply